Albelda (Huesca)
Mario Molins llevó a cabo una escultura singular. Talló e intervino en el tronco ya muerto de un olivo centenario. Es una escultura inamovible, está donde estaba el olivo. A su vez, salen nuevos brotes del árbol que irán evolucionando y que darán aceitunas con las que podrá obtener aceite de oliva virgen. Mayor diálogo con la naturaleza no puede existir.
Ricardo García Prats
Director del Museo Salvador Victoria
(Rubielos de Mora, Teruel)
13 julio, 2017
Escultura, Intervención In-situ, Madera